Hay algo que nos fascina de una forma hasta cierto punto irracional del “Lado Oscuro” – por llamarlo de alguna forma – y que hace que nos sintamos atraídos hacia él. Quizás sea porque sus seguidores son los perdedores de la mayoría de las historias - eso les da un plus no nos engañemos – o quizás es porque parte de su historia permanece oculta - dejando volar nuestra imaginación – pero la verdad es que los “malos” tienden a convertirse en personajes carismáticos.

Si, es el malo y es el icono por excelencia de la saga.
No lo podemos negar, mismamente en Star Wars, a pesar de contar con un buen puñado de “buenos”, todo el mundo recuerda con más intensidad a los malos. Si, Darth Vader e incluso Boba Fett tienen más “seguidores” que cualquiera de los “buenos”. Y no hablemos de los soldados de asalto, que “molan” mucho más que cualquier soldado Rebelde.

Con pocas escenas y pocos detalles sobre él es uno de mis personajes favoritos.
Seguro que algunos no estáis de acuerdo con esto, pero no os engañéis, sois los menos. Quizás sea por lo que Yoda comentaba sobre el Lado Oscuro: “es más rápido, más fuerte, más seductor” – aunque creo que el taponcete verdoso no respondía del todo pregunta de Luke, vamos no veo nada malo en esas cualidades del Lado Oscuro, aunque quizás es que soy maligno.
Pero esta fascinación cambia en cierta medida cuando jugamos una partida de rol. Y es que los malos son nuestros rivales y es difícil que levanten simpatía en los jugadores cuando les roban aquel equipo que tanto les consto conseguir o matan a ese personaje que habían desarrollado con tanto cariño.
Esto es lo habitual, pero la verdad es que si conseguimos crear un malo con cierto carisma podremos lograr que un enfrentamiento que sería normal se convierta en algo realmente memorable.


Y esto me lleva a los “malos” de la campaña Ecos del Pasado, ya que este es uno de los objetivos que quiero lograr, dandoles cierto carisma – aunque en la primera entrega ni se los vera, pero no lo dudéis estarán allí. En los primeros momentos es difícil que los jugadores sepan quiénes son y que hacen, aunque los DJs ya sabrán algo de ellos leyendo la introducción a la campaña.
Y digo ellos porque son más de uno, que por supuesto no tienen tanto carisma como los ya nombrados – Lord Vader y Fett – pero sí creo que pueden ganarse un pequeño huequecito en el imaginario de vuestros jugadores. Al menos creo que lo consegui cuando dirigi la campaña en D20 y espero lograr que nombres como Jaster o Rokansen vuelvan a ser pronunciados con cierto temor y respeto por mis jugadores en D6.
Estoy metido de lleno en la creación de sus trasfondos – más bien pasando a limpio – y he intentado que no fueran personajes muy planos – no quiero que solo sean malos porque si, porque son malignos. Aún así puede que en la mayoría de los casos sus motivaciones solo lleguen a ser conocidas por el DJ, aunque espero que al final del camino al menos sus acciones sean compresibles para los jugadores.
No es que los jugadores no vayan a cruzarse en sus correrías con personajes “buenos” y carismáticos es que, por así decirlo, los “buenos” no molan tanto.





